CONCURSO "JÓVENES TALENTO DE RELATO CORTO" de Coca Cola

58ª edición CONCURSO JÓVENES TALENTOS DE RELATO CORTO
Desperté desorientada en medio de un frondoso bosque. Me sentía rara, y un profundo sentimiento de querer explorar el ambiente de mi alrededor se veía vencido por una extraña sensación de desasosiego y miedo a hacerlo. Al cabo de unos cinco minutos de lucha interna conmigo misma, decidí incorporarme para explorar el lugar tan extraño donde me encontraba.
Lo primero de lo que me di cuenta, fue de la desaparición del vacío interno por la depresión de la muerte de mi madre. Desde hacía cinco años, mi cuerpo se veía invadido por una sensación de vacío interno; y en ese momento la sensación era prácticamente nula.
Ese estado emocional era tan nuevo para mí, como el lugar donde estaba. Aprovechando la ausencia de mi tristeza, cambiada entonces por curiosidad, me levanté despacio, confundida, y comencé a caminar. Al lado del tronco de un árbol, se encontraba una cajita dorada, pequeña, con una llave colocada justo a su lado. Me agaché para coger la llave, y decidí abrir la caja para indagar en su interior.
Lo primero que encontré fue una extraña brújula. Abrí la tapa plateada del instrumento y descubrí que en ella se encontraban insertas cuatro direcciones, pero, por desgracia para mí, solo estaba descubierta una de ellas, pues las otras tres se encontraban cubiertas por unas extrañas telas, cada una de un color diferente.
Seguro que se trataba de una brújula extraña, diferente completamente a las demás; pues en vez de apuntar hacia la señal que había delante de mí, la cual colgada en el tronco del árbol llevaba escrito “Norte”, se había girado al revés y me señalaba a mí. Era la única inscripción de la brújula que era posible leer, y ponía la palabra “artículo”.
Por fortuna, la lengua no era uno de los pies de los que cojeaba, así que decidí averiguar la razón de la inscripción. Caminé recto, explorando la zona y encontré un laberinto. Me adentré en él y enseguida me topé con una enorme señal, en la que se distinguía la palabra “artículo”. Debajo de esa inscripción, se podía leer una frase que comenzaba con un artículo, “La tristeza”. La brújula me identificaba con la tristeza, y eso me hizo pensar. Después de un par de minutos, decidí darle la razón.
Muy a mi pesar, desde hacía cinco años, había experimentado una profunda depresión, causada por la muerte de mi madre. Cinco años de profunda tristeza.
La señal señalaba a la izquierda, a una puerta; y a la derecha se encontraba un camino que llevaría a otro lugar del laberinto. Por primera vez en mi vida, en esa encrucijada entre la tristeza o la alternativa, me había decantado por algo diferente a la tristeza o la amargura.
Tomé el camino de la derecha. Un viento huracanado se llevó consigo la solapa que se encontraba sobre las otras dos direcciones dejándolas al descubierto. En ambas direcciones se distinguían dos categorías gramaticales; en este caso preposición y conjunción. En la frase que estaba escrita debajo de la preposición, pude leer “En la tristeza”, (una frase comenzada, como era de esperar, con una preposición), y en la segunda, la cual comenzaba con una conjunción, ponía “O en tu vida, por fin”.
La brújula apuntaba de nuevo a mí, como si me quisiera decir que debía ser yo la que hiciera su trabajo, que de ser yo la que eligiera estar triste o vivir por fin mi vida. Ahí fue cuando entendí todo. Debía encontrarme a mí misma, debía encontrarme por fin después de tanto tiempo, liberarme de las ataduras de la tristeza y la amargura de retomar de nuevo el ritmo de mi vida.
Tras haber entendido lo que debía hacer, y haber aprendido la que sería la lección más importante de mi vida, me decidí a caminar hacia la dirección de la conjunción, y allí me encontré un pasillo, con una puerta al final del mismo.
En medio de la estancia, había una mesa redonda, con un cuaderno encima. Allí había un cuaderno que no podía abrirse porque tenía un candado. Entonces decidía mirar hacia la puerta. No sé por qué ni por qué no, pero en ese momento, una alegre risa se emitió por mi boca. Fue entonces cuando otro viento similar al de antes, arrancó la última solapa. Allí, como última categoría gramatical, se encontraba escrita la palabra verbo. En la frase, podía leerse “Sé feliz”. Esta vez la brújula señalaba a la puerta. Me decidí a abrirla, pero antes distinguí un cuelgallaves a su derecha, el cual sostenía la llave perteneciente al candado del cuaderno. Abrí el cuaderno, y en la primera página se podía leer: empieza ahora mismo a escribir de nuevo tu vida, como si partieras de un cuaderno en blanco.
Cogí impulso y empecé a correr, abrí la puerta y un destello deslumbrante aturdió mi sien. Me encontraba en mi cama, el sol brillaba y era sábado por la mañana. Había tenido un sueño, pero no un sueño cualquiera, sino el que había supuesto un antes y un después en mi nueva vida. La depresión y la tristeza habían desaparecido y por primera vez estaba alegre. Mi vida había cambiado, y ese sueño me había enseñado todo lo que tenía que saber para empezar una nueva vida, feliz.
La verdad es que:
GRACIAS A ESA BRÚJULA
ME ENCONTRÉ A MÍ MISMA.

MARÍA ORDUÑA - IES Vega del Pirón
(Este es el relato que presentó María Orduña al concurso de Coca Cola. Primera clasificada de Segovia y quinta de Castilla y León)

LIBROS SOLIDARIOS


MERCADILLO DE LIBROS DONADOS EN LA BIBLIOTECA

Jueves 20 - En el recreo y por la tarde
Viernes 21 - Toda la mañana
A favor de la Asociación "Amigos de Futuro Vivo" de Segovia
http://www.futurovivo.org

LA POBREZA DE AYER Y DE HOY (DERECHOS HUMANOS)

A menudo oímos hablar de la pobreza tanto en el telediario como en diferentes medios de comunicación. En nuestro país tenemos la suerte de que no existe tanta carestía de bienes como en otros lugares del mundo, es diferente. Por eso, puede que no seamos muy conscientes de cómo afecta a muchas personas. La pobreza se define como la situación o condición de un sector de la población que no puede acceder a los recursos básicos para cubrir sus necesidades físicas y psíquicas, pero en mi opinión, va mucho más allá. Tener acceso limitado a la educación y a otros servicios básicos, la exclusión social y la falta de participación en la toma de decisiones. Se da sobre todo en los países menos desarrollados, en regiones de África, Asia y Latinoamérica.
El porcentaje de pobreza en el mundo es del 9,6%. Esto significa que sobreviven con menos de 1 euro al día. Según la ONG Manos Unidas, las causas que han llevado a la pobreza son el colonialismo, las guerras y la esclavitud. A pesar de que la esclavitud ha sido prohibida por la ley y que muchas autoridades niegan su existencia, sigue existiendo y muchos bebés nacen en cautividad. Esto hay que intentar cambiarlo, no se puede permitir, porque, ¿cómo te sentirías al ver trabajar a tu hijo día y noche sin descanso?
La pobreza produce la inaccesibilidad a la educación, a la alimentación y a la salud. Todo esto conlleva a la aparición de grandes problemas. Uno de ellos es la desnutrición infantil, al no tener el dinero suficiente para satisfacer sus necesidades, los niños no tienen una buena alimentación y eso afecta a su crecimiento y desarrollo. Además, la pobreza impide a los niños ir al colegio, es decir, les impide aprender, divertirse y experimentar, en definitiva, tener una infancia feliz como la que hemos tenido nosotros en la que nuestra mayor preocupación era no ser el mejor jugando al fútbol. Al no tener acceso a la salud, se expanden epidemias y enfermedades que afectan a niños y adultos, especialmente en las zonas rurales. No obstante, las consecuencias de la pobreza empiezan antes del nacimiento. Las mujeres embarazadas tienen una mala alimentación y viven en un ambiente no muy adecuado por lo que la mayoría de los niños nacen ya desnutridos y las madres no están preparadas mental ni biológicamente para la maternidad. Esto hace que disminuya su nivel de vida.
Existen dos niveles distintos de pobreza: la absoluta, cuando ciertos estándares mínimos de vida, como los que hemos visto antes, no pueden ser alcanzados, y la relativa, que se da cuando no se tiene el nivel de ingresos suficiente para satisfacer todas las necesidades básicas. Esta última es menos visible y en España, actualmente, debido a la crisis hay este tipo de pobreza.
El objetivo que tenemos es intentar eliminar la pobreza, para eso, todos tenemos que poner nuestro granito de arena. Pensarás, hagamos lo que hagamos nunca va a ser suficiente y en parte es verdad, pero poco a poco podemos ir consiguiendo pequeñas cosas que pueden hacer la vida de una familia un poquito mejor. Para erradicar la pobreza antes, la iglesia (los misioneros) tenía un papel fundamental, mi tía lleva en Bolivia sesenta años como profesora. Hoy en día, hay muchas organizaciones no gubernamentales como Médicos Sin Fronteras que trabajan para mejorar la vida de las personas.
En definitiva, hay que ser conscientes de la pobreza que hay en el mundo y a nuestro alrededor. Hay que intentar combatirla en la medida de nuestras posibilidades. “Ya verás qué bien te sienta ayudar”.
Lucía Mayo Sanz - 4º ESO C

UNA INFANCIA POR VIVIR

¿Imaginarías a tus hijos trabajando día y noche sin descanso en condiciones infrahumanas? No. Sinceramente, no. El trabajo es el esfuerzo de toda una vida, ¿crees que estos niños han podido ser niños? Estos niños no han tenido infancia, por lo que no la conocen. Han estado cargando con una mochila de adulto durante toda su vida, desde pequeños a mayores. Esa mochila está llena de cosas pesadas como agobios, desilusiones, cargas a los que un niño no se puede enfrentar. Esta mochila le va arrastrando durante toda su vida, ya que no ha podido disfrutar libremente de sus amigos, de poder jugar, divertirse, en resumen de ser un niño.
Además de no poder vivir su infancia como un niño, la mayoría de los trabajos que realizan son peligrosos, ya que los lugares donde trabajan no están en buenas condiciones y pueden llegar incluso a morir.
¿Sabes cuántos niños en el mundo son víctimas de la explotación infantil? Nadie lo sabe exactamente. La mayoría viven en Asia, África e Iberoamérica. El 50% se encuentran solo en Asia. En África trabajan uno de cada tres niños y en Iberoamérica uno de cada cinco. En USA, una encuesta realizada hace mucho tiempo sobre los niños hispanos que trabajan en las granjas del Estado de Nueva York, reveló que casi la mitad desempeñaban su trabajo en campos todavía húmedos con pesticidas, y más de un tercio habían sido fumigados directamente. Por otro lado, la NAT, red de movimiento de niños y adolescentes trabajadores, realizó en 1997 iniciativas de defensa de sus reivindicaciones, defendiendo su derecho a trabajar, pero en condiciones de libertad y dignidad, sin abusos, explotación a malos tratos en todos los países a nivel mundial.
¿Todo el mundo conoce el maltrato infantil? Podemos pensar que sí, pero seguramente todo el mundo no. En las zonas donde no se da el caso es como que se olvidan de ello porque no ocurre y mucha gente puede pensar que eso es caso del pasado. Pero en los lugares donde el caso está más presente es tema de actualidad.
La explotación infantil se ha visto muy bien representada tanto en libros y películas, donde se cuentan historias basadas en hechos reales como la de “¿Quién quiere ser millonario?” de Danny Boyle, que narra la historia de un niño indio con una vida pésima, en la que se ve cómo le utilizan como traficante, ladrón o mafioso para que mendigue dinero. Con esta película se puede ver qué tratos tienen los niños y cómo viven en la India.
Cada vez menos niños sufren de explotación infantil. Esa mochila llena de responsabilidades que muchos niños cargan, es la pérdida de toda una infancia con valores y aprendizajes que ya no van a poder recuperar. Realizan actividades que son perjudiciales para su salud física y mental, por lo cual impiden su adecuado desarrollo. En 2014 el fundador del Centro Internacional sobre el trabajo infantil y educación, Kailash Satyarthi fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su lucha contra la explotación infantil en la India. Gracias a todas aquellas personas que ponen un poco de su parte para disminuir el número de explotaciones infantiles en el mundo, al final todos los niños podrán vivir libremente una infancia sin cargas ni responsabilidades.
Laura Rincón - 4º ESO

LA FUERZA DESTRUYE LA POBREZA

La pobreza es un término que aparece en la mayoría de telediarios todos los días, por ello es muy importante que dicha palabra desaparezca y que no exista pobreza en ninguna parte del planeta. Que este suceso se logre realizar sería una hazaña, pero con la colaboración de un número mayor de personas se podría disminuir el grado de pobreza. Desde mi punto de vista toda persona debe tener un trabajo, un hogar donde vivir y comida suficiente para tener una alimentación adecuada, por eso la gente debe involucrarse en la ayuda de ese tipo de personas a los que les falta trabajo, hogar y comida.
En este artículo de opinión voy a centrarme en la pobreza del continente africano, donde cabe destacar el hambre y la desnutrición que sufren las personas de dicho lugar. Para solucionar este problema creo que los países más desarrollados y ricos deben proporcionar subvenciones de dinero a aquellos países africanos donde hay hambruna, con ello ayudar a sus gobiernos, que muchos de ellos tienen conflictos o sus países se encuentran en una guerra civil, lo que genera más pobreza en la sociedad. También conocemos diferentes asociaciones que se encargan de recaudar donativos tanto financieros como de objetos (ropa, comida, juguetes…), con el fin de ser enviados a estos países africanos. Dichas instituciones tienen que ser promovidas con mayor frecuencia y dándoles más importancia, al igual que a esos médicos y personas que se ofrecen para prestar ayuda sanitaria y alimentaria viajando a estos países arriesgando sus vidas con vistas a intentar disminuir la pobreza. Como podemos ver, la pobreza en África es devastadora, ya que afecta a la gran mayoría, por eso, con la ayuda de los gobiernos más dinámicos e instituciones que se dediquen a disminuir dicha pobreza, debemos reducirla al máximo.
Anteriormente, hablamos de una pobreza relacionada con la hambruna, pero voy a centrarme ahora en la pobreza teniendo en cuenta la cantidad de dinero que poseen las personas. Los trabajadores africanos lo hacen en fábricas, por la deslocalización de las empresas, durante muchas horas para después, cobrar salarios miserables. Por este motivo, las empresas deslocalizadas deben pagar a sus trabajadores los sueldos que se merecen y no aprovecharse de ellos porque lo único que hacen es empobrecer aún más a las personas de los países africanos. También, estos países subdesarrollados con la ayuda de los países más ricos tienen que promover las distintas actividades económicas con salarios normales y los horarios y las condiciones adecuadas para así conseguir nuestro objetivo, eliminar la pobreza.
Si todas estas medidas se llevaran a cabo, pienso que los países pobres se irían enriqueciendo poco a poco, y tanto el país como las personas marcharían mejor, en el ámbito económico y en el político (los conflictos se evitarían). Pero en este artículo de opinión, las ideas claras son eliminar la pobreza a través de la ayuda de los países desarrollados y promover con mayor ahínco las actividades que se realizan para ayudar a las personas necesitadas.
Ismael Domingo - 4º ESO C